martes, 9 de mayo de 2017

Poemas a la Madre - Autores Puneños

 
Pintura: Juan de la Cruz Machicado

**MAMA HERMINIA SE HIZO AGUA** GLORIA MENDOZA BORDA 

Los ríos se convirtieron en la entraña de mamá Herminia

brazos de olas traslúcidas alzaron poemas extraviados

en la corriente

en espuma afín memoria mamá Herminia se hizo catarata

entre mensajes sigilosos y aves negras oh muerte

río Sollata nos golpea nos recuerda nos envuelve

del agua salimos / el agua nos sigue golpeando entre las rocas.


**MADRE** OMAR ARAMAYO CORDERO
Viene una lágrima
un río de
luz antigua
de tus ojos
que todo lo han visto


El polen de la luna llena
dibuja
en el aire
tus labios
sobre los arroyos dormidos


Tus manos son la tierra
de los grandes bosques
la semilla
de los árboles que cruzan el río


Tu voz camina
como la lluvia del estío


Canta la rosa
en tus manos


Las aves abren su vuelo
en tu pecho de montaña.


**VIENTO QUE REGRESA** JOSE LUIS AYALA OLAZABAL

Madre, estoy pensando en ti
y en nuestra casa.

Soy el viento que regresa
con la brisa fresca de la mañana.

Los pesados maderos de la vida
que con dolor llevo
cada día me pesan mucho más.

¿Qué ha sido del horno
en que hacías pan
para mis siete hermanos menores?

¿Por qué de pronto los verbos empobrecen
y las palabras no nombran
lo que quiere decir mi poesía? 

Pero volveré, madre mía,
para enterrar con mi muerte
todo lo que has sufrido.

La tarde que llueva en el altiplano,
en el antiguo horno, en Huancané
y enciendas el fogón para quemar
tu andina y cósmica tristeza.

**CARTA A LA MADRE**  JOSE PANIAGUA NUÑEZ


Esta carta sin fecha y con dirección al infinito está escrita en el papel arrugado del tiempo. Con mi sangre enjugada en tus recuerdos desde que vine al mundo en tus brazos de horizonte. Hasta tu ausencia inevitable, larga, frutal, siempre compartida con mis lágrimas escondidas.

 

Te escribo bajo este sol de mayo dolientes y amorosos. Cuando tu nombre aparece en las vitrinas comerciales, en las galerías y en las pantallas de los televisores, cual si fuera solamente un aparato doméstico.

 

Hoy los hombres, los periódicos, las emisoras enseñan con frío cálculo y persistencia a convertir tu nombre en simple mercadería y los sentimentales con su mensaje de amor y ternura, los que cantan y escriben poemas a la madre, se han unido maquinalmente a esta propaganda.

 

En esta hora, madre, nos han arrebatado el amor. Todo está en computadoras y otros aparatos. La música tiene tonada de precios y regalos, letanía de mayo en tu nombre y el mío. Los sentimentales, los soñadores y los poetas, si no son destruidos serán empaquetados en papel de regalo y cintas de colores vacíos, y se nublará el espacio entre botellas de champán, mientras la vida vale menos que un anís. 


Y las flores, el amor, la luz, el aire tienen tarifas para venderse cada año en el día de la madre. ¡Qué importa, madre! si en algún puerto de nuestra existencia fugaz yo te escribo sobre el tiempo, como cada año, el mensaje de la soledad y la tristeza. ¡Qué importa! si eres eterna en mi espíritu y tu soledad y mi tristeza conversan cada minuto, si mis esperanzas y tu ternura se abrazan para rendir homenaje a las madres de la tierra.

**MADRE** LUIS DE RODRIGO (Biografía)

Para eso fuiste arañando
los guijarros de tantos caminos
Días de días tras el pan que se hacía duro
o no venía nunca
aunque en el mástil de tu maquina "Singer"
madre, zumbaba velozmente la esperanza.

Las 3 de la mañana:
! Y el hilo que se enredaba no sé donde!
! Y las agujas que dormían en tus pulmones!

-"Emílio, Luis Celia"-
nos llamaba tu voz quebrada;
y nosotros, agarrados a tu ternura,
no sé porqué llorábamos, madre,
un llanto que nunca lloraron tus ojos...

Pero íbamos,  luego, al campo contigo, saltando como cabritos...
El Sol, las mariposas, el Lago...

¡Que importa el pan que nos falta hoy día,
si tenemos tu sonrisa;
madre:
¡no tenemos hambre! ¡no tenemos hambre!


**EN EL DIA DE LA MADRE** DANTE NAVA (Biografía)

Tengo a mi madre. Tengo lo que muchos no tienen:
luz que ilumina mi senda y vigila mis pasos,
para que yo no caiga, brazos que me sostienen
en todas las auroras y todos los ocasos
Si me ataca la hiel de algunos desengaños
surge ella en mi espíritu, para espantar la hiel,
hiel, que a veces, se mezcla a paz de mis años
al sabor de mi pan y a la flor de mi miel.
Yo la tengo metida dentro del alma mía,
como la tiene Cristo a la Virgen María,
madre de todo el mundo, y es por eso que hoy día
Me crezco y resplandezco como el sol que se expande,
incrustando los rayos de su intensa alegría,
en lo garzo del lago y en lo blanco del Ande.

**MADRE** CARLOS OQUENDO DE AMAT
Tu nombre viene lento como las músicas humildes
y de tus manos vuelan palomas blancas

mi recuerdo te viste siempre de blanco
como un recreo de niños que los hombres miran desde
aquí distante

un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura
a tu lado el cariño se abre como una flor cuando pienso

entre ti y el horizonte
mi palabra está primitiva como la lluvia o como los himnos
porque ante ti callan las rosas y la canción.

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