jueves, 4 de enero de 2018

ARGUEDAS EN LA CANDELARIA DE 1967


Invitado por la Federación Departamental de Folklore de Puno, Arguedas llegó a Puno en febrero de 1967 para ser jurado de la Fiesta de la Candelaria. En aquella ocasión compartió con los intelectuales puneños y visitó algunos lugares del altiplano, escribiendo luego su famoso artículo "La otra capital del Perú", Diario El Comercio 12 de marzo de 1967 y que en una parte dice así. 
En ninguna región del Perú y sin duda de America latna pueden encontrarse tan variadas y tantas danzas como en Puno. El hecho tienen aparentemente una explicación clara: coexisten en el altiplano la tradición quechua y aymara, que son diferentes y, durante el periodo colonial y repúblicano, se formaron en esa gran área, tipo de mestizaje cultural entre los dos núcleos prehispanicos y el occidental, engrados de "mezcla" más diversa que en otras áreas. Existe por esa causa una mayor complejidad y diversidad de tradiciones en la población puneña, y cada estrato, grupo o conjunto, encontró en la danza y el canto la manera más libre de expresar su mundo interior...Poer eso el defile de ls danzas puneñas en las calles y Plaza de Armas de Puno fue el espectáculo más impresionante y cargado de significado que ví nunca.

El video que se presenta es un extracto de una película con recopilaciones de folklore efectuadas por Arguedas y que pertenece al Archivo de la ENSF J.M. Arguedas. Muy probablemente corresponde a la Fiesta de la Candelaria de 1967, pues Arguedas llevó a Puno un equipo de camarógrafos de la Casa de la Cultura.



La música ha sido añadida posteriormente por la ENSF-J.M. Arguedas y es más moderna, con instrumentos de bronce.Es pertinente aclarar que junto a tomas en la ciudad de Puno, también hay algunas de la diablada puneña presentada en Cusco.

martes, 2 de enero de 2018

MARIATEGUI Y CHURATA


El libro del escritor José Luis Ayala "Gamaliel Churata: Innata vocación de escritor" (Editorial Pakarina, Lima 2017) recoge el siguiente diálogo sobre el origen del nombre de la revista "Amauta", contado por Ricardo Arbulú Vargas a quien a su vez se lo refirió el propio Jorge Basadre. 

- Mariategui ¿Quién es Gamaliel Churata?
- Basadre: Un Amauta.
- Mariategui: ¿Y que es un Amauta?
- Basadre: Es un conductor, un maestro.
- Mariateguí: Ese debe ser nombre de la revista, "Amauta".


La revista se iba a llamar inicialmente "Vanguardia" e incluso con ese nombre venía siendo anunciada en las revistas de Lima, hasta que se produjo el cambio a última hora. La circunstancia del diálogo sería que Mariateguí había recibido una carta de Gamaliel Churata con el primer número del "Boletín Titikaka", revista que salió antes de "Amauta". 

Esta poco conocida anécdota, anticipó la intensa relación entre Mariateguí y su revista con el Grupo Orkopata y sus integrantes, quienes publicaron sus contribuciones en "Amauta", en especial de los poetas Arturo y Alejandro Peralta, Emilio Vásquez, Emilio Armaza, Luis de Rodrigo y otros. A su vez el grupo se convirtió en activo difusor de "Amauta" en el altiplano e incluso en Bolivia. 

La correspondencia entre Mariategui y Churata al parecer fue nutrida y forjó un importante compromiso político entre ambos, compromiso cuyas caracteristicas podemos atisbar en la carta enviada por Mariategui a Churata, cuando estaba próximo a su fallecimiento (Mariateguí falleció el  16 de abril de 1030), de la cual presentamos el siguiente extracto. 
Lima, 13 de marzo de 1930
Querido Gamaliel Churata:
No he tenido respuesta de Ud. a la que le dirigí con Valdivia, sin duda por su enfermedad, de la que hemos tenido noticia por carta de este compañero. Sé que convalece Ud. en Arequipa, donde yo me había hecho el proyecto de encontrarlo.
Digo me había hecho porque no sé si podré realizar este anhelado viaje al sur. Escribo al respecto a Armando Rivera, con quien le ruego conversar para que lo informe al respecto. Necesito conocer la opinión de Ud. acerca de los puntos que expongo a Rivera en mi carta.
Con gran retraso, he recibido los últimos números del Boletín de la Editorial Titikaka. Tal vez en esta hoja se podría iniciar, con el mayor sentido pedagógico posible, cierta obra de divulgación doctrinal socialista, adecuada a la lectura en las escuelas y grupos indígenas. "El Ayllu" para todas las comunidades de la República. Pero no sabemos cuándo nuestras posibilidades económicas, siempre exiguas, nos consentirán realizar este propósito.
Trabajamos, como siempre, perseverantemente. En enero, el viaje de un comp. del Cusco estableció cordiales relaciones entre los grupos de Lima y esa ciudad. Le adjunto la copia de tres resoluciones últimas, que se agregan a los puntos programáticos y al plan de organización del P.S [Partido Socialista]. Se ha hecho cargo de la S. G [Secretaría General]. el compañero E.R. [Eudocio Ravines] quien le escribirá en breve instándolo a que tome Ud. la iniciativa de la constitución formal del grupo de Puno, que ojalá esté integrado por indios, en la mayor proporción posible. No importa que no sea gente perfectamente adoctrinada. Basta que tenga probada y vigilante consciencia clasista y que quiera trabajar, instruyéndose al mismo tiempo que instruye a las masas (Archivo José Carlos Mariateguí).

Pero, Churata no llegó a militar en el Partido Socialista y tampoco en el Partico Comunista en el cual se transformó el primero. Sergio Caller, militante comunista cusqueño que arribó a Puno a mediados del año 30 y formó las primeras células del partido en el departamento, cuenta en sus memorias (2006) que si bien al inicio tuvo un recibimiento cordial por el Grupo Orkopata, luego hubo un distanciamiento con Churata y Alejandro Peralta, mientras que Demetrio y  otros personajes del grupo si se sumaron a la formación del partido comunista en Puno.

Un folleto suscrito por Churata ha llevado a pensar que luego del golpe de estado de Sánchez Cerro en agosto de 1930, habría simpatizado temporalmente con el APRA, sosteniendo en un folleto que : “MILITARISMO más APRISMO igual Gobierno del Pueblo...Sin embargo, aún tendrá que luchar el socialismo contra la reacción…El socialismo decente que propugnan Villarán y Manzanilla pasó a documento  de arqueología, por tanto, el único socialismo que nos conviene es el de Haya de la Torre: el aprismo doctrina continental y solución nacional” (Churata, 1930). Al respecto, el testimonio de Ricardo Arbulú Vargas, recogido en el libro de José Luis Ayala sobre Gamaliel Churata (2017) indicaría que se trató de una táctica para engañar a la represión.

La severa represión desatada por Sánchez Cerro en el año 1932, obligaron a Churata a abandonar  Puno, tras sufrir prisión y el asalto a su casa,  y dirigirse a La Paz, de donde no volvería sino hasta .

La relación entre Mariategui y Churata lleva a pensar en hasta que punto el socialismo del primero influyó en el neoindigenismo o andinismo de Churata, y a su vez hasta que punto éste caló en el socialismo latinoamericanista de Mariateguí. Tema que demanda una mayor indagación. 


(Texto escrito por Carlos Portugal).

lunes, 1 de enero de 2018

Los Varayocs - Alfonsina Barrionuevo

Al filo del Año Nuevo las comunidades andinas más alejadas habrán elegido un nuevo Varayoq. Los abuelos habrán estado observando con mucho celo los actos de los posibles candidatos. No será un gran número porque bastará con tres o cuatro para que sea elegido el mejor. Jamás permitirían la asunción de alguno que hubiera cometido una falta indigna. Los Varayoq merecen el respeto de sus electores durante toda su vida. Más bien, al correr de los años, aumentará su prestigio y serán reconocidos como Llaqta Varayoq o Llaqta cargo, “alcalde de pueblos” o Segunda,  “alcalde de región”. En otras partes, los de mayor categoría se llaman Auki varayoq y los de menor Sullka Varayoq. 
Su obligación era resolver casos muy comprometidos. Podía ser de compra y venta de tierras, turnos de riego, cruzamiento entre animales de distintos dueños y a quién le corresponde la cría; también de hombres o mujeres que decidieran irse con un pretendiente ajeno a su tradición y que deben renunciar a los suyos, además de otros problemas.

En lo que conozco no he escuchado que un Varayoq haga un pago a la tierra como autoridad. Antes, en el mundo qechwa, los que fiscalizaban la conducta de los pobladores del campo eran los Aqorasi, “ancianos venerables”, los Llaqta kamayoq, “ cabeza de pueblos” y tal vez también los Tukuy rikuq, "ojos y oídos” del Inka. Se podría decir que el Varayoq los sustituyó en cierta forma para recibir disposiciones de los españoles, sin que renunciaran a sus valores morales.        

Por eso, en el primer día del año los Varayoq con traje de gala siguen entregando la “vara”, que sigue vigente entre ellos. No interesa que no tengan el poder que les dieron al principio, que les fueron recortando porque no les convenía a los corregidores, encomenderos y más tarde gobernadores.    
El aparato que armaban los españoles de cada pueblo tenía el propósito de impresionar a los asistentes; pues, se hacía previa misa, nombramiento de alcaldes, regidores y un khipukamayoq para las comunidades, por parte de ellos un alguacil, un escribano, un alcaide, un pregonero y un verdugo.

Los nombrados tenían que jurar ante un Cristo, “en nombre de Dios Nuestro Señor, Santa María y con la Señal de la Santa Cruz, cumplir fielmente con autoridad , sin afición ni pasión, los oficios que se les encomendaran.”Al terminar recibían las varas que habían sido bendecidas por el señor cura, surgiendo así el Varayoq, “el hombre que portaba la vara”, cuya acrisolada honradez estuvo siempre contrapuesta a la codicia, la falsedad y el abuso de los mismos que los designaban. El Varayoq nunca puso en tela de juicio el gran prestigio que lo rodeaba, cimentando más bien una sólida reputación.

Su mandato duraba un año y no podían ser elegidos al año siguiente, ni dos años después. No conocían los pleitos de los kurakas ni los litigios de tierras de dos pueblos. Debían oír las reclamaciones de sus gobernados dos o tres veces a la semana en el poyo de la plaza del pueblo, resolver los asuntos civiles hasta por diez pesos y no dar penas de más de un peso, que se podían conmutar por veinte azotes para los que eran pobres.

Administrativamente debía cuidar que los indios hicieran testamento, velar por los huérfanos, visitar hospitales, controlar el funcionamiento de los mercados, vigilar las sementeras y los ganados, hacer arreglar los caminos, tambos y puentes, así como cuidar las chakras de los andenes.  A los españoles y negros sólo podían encarcelarlos, pero no juzgarlos. Durante su mandato debía mantenerse ecuánime para no ser faltado ni faltar a la dignidad del cargo.  No debían usar traje diferente al que tenían, delito que era sancionado con azotes la primera vez, con trasquilamiento la segunda y con cepo la tercera.

Guaman Poma, el más agrio crítico que tuvieron los españoles, se queja en su obra “Nueva Cronica y Buen Gobierno” de los maltratos que éstos inferían a los alcaldes para hacerles sentir su superioridad y su servidumbre.   
 En el siglo pasado el gobierno de Augusto B. Leguía suprimió en 1921 el cargo de los Varayoq y nombró a los tenientes gobernadores. Pero la Ley 470 que promulgó no pudo remover la institución de la vara firmemente arraigada en las comunidades  y demás  pueblos andinos.  Se dice que la función hace al hombre. En este caso fue el hombre el que supo honrarla.   

Alfonsina Barrinuevo Blog "Perú Mundo de Leyendas"
http://perumundodeleyendas.blogspot.pe/

sábado, 28 de octubre de 2017

LAS FUNDACIONES DE LA CIUDAD DE PUNO


En este enlace puede leerse el artículo sobre las varias versiones sobre la fundación de la ciudad de Puno: Las varias fundaciones de Puno

El radio teatro sobre Malika o la Fundación de Puno puede verse en el siguiente enlace: Malika

jueves, 24 de agosto de 2017

Puno en la independencia: Batalla de Zepita


Como han señalado los historiadores, la jura de la independencia en Lima el 28 de de julio de 1821 fue prácticamente un evento solitario en el Perú, efectuado en la capital del Virreynato mientras el resto del país permanecía a la expectativa del desenlace de los enfretamientos entre el Ejercito Libertador de San Martín y el Ejercito Unido del Rey en los años siguientes. 

De todas maneras la adhesión a la independencia proclamada en Lima se fue generalizando en el país, siendo la Intendencia de Puno una de las últimas en adherirse, principalmente por la enorme presencia del Ejercito del Rey en el altiplano, que imposibilitaba todo alzamiento popular. 

El 25 Agosto de 1823, se produjo la batalla de Zepita, o Chua Chua, en el distrito de Chucuito, Puno, donde por primera vez el ejercito independista logró un triunfo, envalentonando a las fuerzas patriotas que se batían bajo la presidencia de José de la Riva Aguero y Sanchez Boquete, quien había asumido el poder en medio de las disputas políticas que sucecieron luego de que el General San Martín abandonó el Perú, en setiembre de 1822,  para facilitar el ingreso de Bolivar y sus tropas.

Los realistas al mando del General Valdez ocuparon las alturas conocidas como Chua Chua o Chuachuani, a 10 kilómetros al noroeste del pueblo de Zepita, frente al cual el General Santa Cruz formó su ejercito y los atacó desde el inició en la tarde hasta la noche, obligando a las fuerzas realistas a retirarse a Pomata, mientras que las de Santa Cruz emprendieron viaje a La Paz.

Aún cuando el resultado de la batalla fue parejo, se considera una víctoria de las fuerzas patriotas dado que no fue una derrota evidente como las que se habian producido hasta entonces entre ambos ejercitos. Por ello Santa Cruz obtuvo el título de Mariscal de Zepita en 1825 y más tarde sería presidente del Perú (1826-1827), Bolivia (1829-1838) y protector de la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839).

Al respecto de la batalla, Andres de Santa Cruz informó lo siguiente:
"Por el norte he logrado una victoria en el día de ayer en los campos de Zepita entre un cuerpo de 1,800 hombres mandados por el general Valdez. El orgullo de este general, y las circunstancias de haber convertido la cuna de los ejércitos españoles en su sepulcro hacen de alguna más importancia un suceso que prepara el que ha de decidir de la suerte del Perú"
Zepita inició una serie de triunfos patriotas; como la batalla de  Junín, el 6 de agosto de 1824, y finalmente el  9 de diciembre de 1824 la batalla de  Ayacucho, triunfo de Jose Antonio de Sucre, suscribiendo tras la batalla el Virrey La Serna la capitulacion que inició el fin a la guerra.

Por esos años, el Sur y en particular Puno eran teatro de concentración de las fuerzas realistas, lo cual retraso su adhesión a la independnecia jurada el 28 de julio de 1821. Siendo un lugares estrategicos entre el Perú y La Paz, los realistas concentraroin su presión militar en las ciudades de Puno, Ilave y Lampa.

Para diciembre de 1924, conocedores de los resultados de Ayacucho, los patriotas prisioneros en las islas Estevez y de Capachica atacaraon a sus sus captores. En Puno, conjuntamente con la población de la ciudad y los campesionos de la zona desarmaron a los realistas y se adhirieron a la independencia.

martes, 22 de agosto de 2017

José Catacora Solorzano

El maestro José Aniceto Catacora Solórzano nació en la ciudad de Puno en 1899, en la casa de sus padres ubicada en el ancho jirón de la Estación, frente a la estación del ferrocarril que une Puno con Arequipa y Cusco.

Desde niño percibió las cuestiones relacionadas con los planteles educativos, pues su padre fue un notable constructor, construyó los locales del histórico Colegio Nacional San Carlos y el Centro Escolar N°881. 

Sus padres fueron don Valentín Catacora, prominente miembro de la sociedad puneña, y Natalia Solórzano; el padre procedente de Acora y la madre de Puno (1). El niño José, tuvo dos hermanos, Manuel y María, estudió en el Centro Escolar N° 881, antes que el maestro Encinas ensayara su Escuela Nueva ese centro educativo. La educación secundaria la recibió en el Colegio Nacional San Carlos y sus estudios profesionales en la Escuela Normal para Varones de Lima con brillante éxito, entre 1919 y 1921. 

En 1924, como normalista de primera categoría, llegó a Huancané para ser Director del Centro Educativo de Varones N° 841. Su pasó por Huancané es recordado por Juan Luis Ayala: "El eminente maestro Catacora fue el primer docente que empleó metodos y sistemas pedagógicos, con él se dejo el castigo corporal...Absolvía las consultas con gran sensibilidad y ternura, tal como los grandes maestros, porque el niño aprende de quien lo ama y no lo castiga nunca"(2)

En 1925 fallece su primera esposa María Martinez Gallegos, con quien tuvo un hijo José María Catacora Martínez, luego de lo cual se traslada a Juliaca donde fue Director de la Escuela de Varones N° 874, cargo que desempeñó con verdadero acierto. Se casó en segundas nupcias con Rosa Gonzáles Hurtado con quien tuvo ocho hijos: Manuel Severo, Román Felix, Palmira, Luis Antonio Dalia, José Enrique, Gustavo Benjamin. En 1940 fue promovido al cargo de Comisionado de la provincia de San Román y poco tiempo después al cargo de Sub Inspector en la misma provincia.

En el año 1946 toma el cargo de Inspector de Educación de la provincia de Lampa y de este cargo se le trasladó a la Inspección de la provincia de Huancané en 1951, cargo en el que cesa por haber alcanzado el tiempo completo de servicios.

En el año de 1958, por razones personales, reingresó al servicio como Director de la Escuela de Caracoto. Este hecho demuestra la injusticia con que se procede en el ejercicio de los niveles alcanzados en el magisterio, pues en realidad debió reingresar a cargo de Inspector.

En el año 1963 fue promovido a la Dirección de la Escuela de Segundo Grado de Varones del barrio de Santa Barbara de Juliaca, dejando luego el magisterio esta vez definitivamente,

Durante su larga labor docente de más de 30 años, la mayor parte del tiempo estuvo en la ciudad de Juliaca, consustanciándose con sus problemas, sus aspiraciones, en forma armónica con el vecindario; lo cual es mérito, pues los maestros generalmente residen poco tiempo en un solo sitio y se trasladan de lugar en lugar. Pero Catacora no tuvo ninguna razón para salir de Juliaca, sí mas bien buenas razones para permanecer en ella.

Acendrado propulsor de la Escuela Activa,  fundó la Sección Industrial en la Escuela N° 1121. Esta sección determinó que años después se constituyera el Instituto Industrial, cuya primera promoción llevó su nombre. El Instituto fue luego elevado a la categoría de Politécnico Industrial [3].

Para el desarrollo de este plantel logró que se estableciera la feria industrial y ganadera de Juliaca que cada año se celebra el 24 de setiembre.

Sus inquietudes por la educación indígena determinaron que fuera un decidido colaborador del movimiento Rijchari, que inició el doctor Manuel Nuñez Butrón, participando en sus campañas y en la publicación del periódico que tuvo el Rijcharismo, movimiento de originales proyecciones.

Entre sus actividades culturales fundó y dirigió los periódicos "Vientos de Juliaca" y "El Progreso" que fueron voceros del notable pueblo de Juliaca. Desde sus páginas promovió el interés por la creación de la provincia de San Román, con su capital Juliaca, el progresista pueblo que constituye hoy una de las ciudades más importantes del departamento de Puno, especialmente en el movimiento económico.

Varias veces fue miembro de la Municipalidad y desde ese cargo pudo trabajar por el bienestar del pueblo de Juliaca. También fue miembro fundador del Club Social de Juliaca, lo que le permitió promover actividades sociales dentro y fuera del club.

Por estas actividades se le otorgó diploma, pergaminos y medallas recordatorias que honran su nombre. El Club Social de Juliaca le entregó una medalla de Plata con motivo de las Bodas de Plata de dicho club.

Fundó el Centro Musical Juliaca, que dirigió por muchos años porque fue un excelente músico. Esta institución artística colaboró con todas las actividades teatrales, así como las culturales que organizaban diversas instituciones. 

Hay que destacar que el maestro José Catacora, prefirió siempre la tarea docente antes que las administrativa. Es por eso que actuó muy poco tiempo en cargos de inspector; porque como bien decía, el puesto docente le permitía actuar en forma siempre creadora frente a las aulas y los propios niños. Sin embargo, tanto en Lampa como en Huancané lo recuerdan por su paso como inspector. En efecto, los cargos docente permiten servir mejor a la Educación porque como maestro se actúa directamente con los niños para educarlos lo mejor posible con las iniciativas cotidianas. Aunque los maestros en general prefieren progresar a cargos de funciones administrativas, Catacora en cambio permaneció por más tiempo de sus 30 años en labores docentes.

José Catacora se identificó con el pueblo juliaqueño y alcanzó una situación importante dentro de la sociedad. Esta situación determinó que logre todo el apoyo que la educación necesita de parte de las autoridades y las instituciones, al mismo tiempo que consiguió que la educación sirva mejor a la sociedad. 

Este es pues un caso ejemplar, que todos los educadores deberian alcanzar en todo pueblo, para cumplir bien su misión social, relacionando la escuela con los hogares y el pueblo llano.

En esta situación, conquistó una ubicación de aprecio y respeto dentro de la sociedad con verdadero agrado para su vida de educador, lo cual determinó a su vez que las instituciones y las autoridades le colmen de atenciones que se objetivaron en actos honrosos de afecto y respeto y aprecio.

Pero ante todo, era un hombre profundamente modesto, dotado de una modestia natural que constantemente se manifestaba en su trato con las gentes; nunca tomó una actitud de importancia ni en broma, todo sus actos eran modelos de sencillez. Por esas razones era el elemento infaltable en todos los medios sociales de alta sociedad como de los ambiente de gente humilde. Y sus actos eran del mismo tono con uno y otro, no se notaba en su comportamiento actitudes artificiosas o simuladas.  

Después de haber cumplido sus servicios, se retiró del trabajo y se fue a la ciudad de Arequipa, donde falleció en 1992 [2]. No podemos olvidarnos que fue un padre ejemplar, pues con verdadera responsabilidad educó a sus hijos, haciendo de ellos personas profesionales que, debido al ejemplo de su padres, han alcanzado situaciones importantes en el foro del país, especialmente el hijo mayor Manuel, que ha llegado a ser Fiscal de la Nación durante los años 1989 y 1991, elevando el prestigio de sus padres, de su familia y de la sociedad de donde procede. 

(Tomado de "Maestros puneños del siglo XX" de José Portugal Catacora. Las imagenes y notas han sido añadidas al original).

[1] La familia Catacora es originaría de Acora (Puno), descendiente de los caciques Catacora, cuyos primeros antepasado identificados son los mallkus Diego Catacora, Cristobal Catacora y Lorenzo Catacora, antepasados de Juan Basilio Catacora  Heredia, martir de la independencia de Bolivia (José Luis Ayala:"J.B. Catacora protomartir de la independnecia americana").

[2] En 1943, siendo Director de la Escuela Prevocacional 1121, José Catacora Solorzano, se consigue el funcionamiento de las especialidades de carpintería, herrería, mecánica, sastrería, peluquería y una sección de contabilidad. En mayo de 1946 la Resolución Suprema N° 1040 crea en el país los colegios industriales, agropecuarios y comerciales, uno de los cuales fue Colegio Industrial N° 35 de Juliaca, en 1952 el colegio es elevado a la categoría de Instituto Industrial N° 35. En 1964 se promulga la Ley 14824 que transforma el Instituto Industrial en el Politécnico Industrial Regional “Los Andes”.

[3] En "El Cuento Puneño" (1955) José Portugal Catacora, recoge el cuento "Qquencha (Mal agüero)" y dice de José A. Catacora "Maestro primario de destacada actuación, escribió con notable dedicación en su juventud, en revistas y periódicos de la región, sobre temas pedagógicos y literarios; estos últimos con el seudónimo de Jacinto Pururanka. Catacora es además un acendrado cultor del arte musical, ejectando con apreciable destreza el violín".


viernes, 28 de julio de 2017

Saludo a Bolivar, José Domingo Choquehuanca

Libro de Augusto Ramos Zambrano
Cuando Bolivar avanzaba von sus tropas sobre el altiplano, le salio al encuentro José Domingo Choquehuanca, descendiente del Inca Huayna Capac, quien al pie del peñón de Pucará, le ofreció un magnifico saludo el 2 de agosto de 1825, cuyo eco se sigue repitiendo, aunque lo de "inmenso desarrollo" para nuestras repúblicas sea una profecía todavía por cumplir.

Choquehuanca era doctor en leyes y ejercía su profesión en Azángaro; enterado del paso de Bolivar y partidario de la independencia, salió a su encuentro en Pucará para tributarle su famoso discurso, el cuál presentámos la versión trilingüe difundida por el maestro Julián Palacios a fines de los años veinte. 

Saludo a Bolivar
Quiso Dios de salvajes formar un gran imperio, i creó a Manco Capac; pecó su raza y mandó a Pizarro de expiación, ha tenido piedad de la América, y os ha creado a vos. Sois pues el hombre de un designio providencial: nada de lo que ha hecho atrás se parece a lo que habéis hecho, y para que alguno pueda imitaros, será preciso que haya mundo por libertar.

Habéis fundado cinco repúblicas, que en el inmenso desarrollo a que están llamadas, elevarán vuestra grandeza, donde ninguno ha llegado. Vuestra fama aumentará así como aumenta el tiempo con el transcurso de los siglos, y así como crece la sombra cuando el sol declina.

José Domingo Choquehuanca, Pucará, 1825.  

Nayra qlllqawi:
Alajj Pacha Awkisawa munana sallqa jahqenakat ma jaccha marka syttayaña, Ukat Mayku Qqapa Uywana. Wawanakapaw jucchachasitayna ukatwa Pizarro kihtanina. Kimsa patak mara muytañapkama akanakan jachatapa uñjasna, Amerik kuhyapayasna, juhma kihtantam. Jumajja Alajj Pachan munañapa lurañataki inoqatatawa. Nayratpacha kuna luratasa jahniwa juman luratamarujja uñtaskiti. Juman luratamn chanipa kihtinsa lurañapatakijja, machaqat ma oraqe pacha qehcpiyañawa utjañapa.

Pihsqa jahccha markanakwa sayttayta, ukanakan jilañapan akjjaruna jaccha ptipansti, jumaru amtañajja purini jani kihtinsa puriñaparuwa. Sapa patak maratjama suma uñtañamajja jilani kamisarijja Intin jayppuyata panjja cchiwujja jili ukama.

Versión quechua de Julian Palacios (*)
Wuliwarar Aruntt'atapa
Alaxpacha Awkisawa munäna sallqa jaqinakat mä jach'a marka sayt'ayaña, ukat Mallku Q'apac uywäna. Wawanakapaw juchachasitayna ukatwa Pizarro khitanina. Kimsa patak maea muytñapkama akanakan jachatapa uñjasna, Amerik khuyapayasna, juma khitantam. Jumaxa Alaxpachan munañapa jlurañataki inuqatatawa. Nayratpacha kuna luratasa janiwa juman luratamaruxa uñtaskiti. Juman lurataman chanipa khitinsa lurañapatakix, machaqat ma uraqipacha qhispiyañawa utjañapa.

Phisqa jach'a markanakwa sayt'ayta, ukanakan jilañapan akxaruna jach'a aptipansti, jumaru amtañaxa purini jani khitinsa puriñaparuwa. Sapa patak maratjama suma uñtañamaxa jilano kamisatixa Intin yayp'uyatapanxa ch'iwixa jili ukhama.

Versión aymara de Julián Palacios (*)

"El Educador Andino" (Puno) N°5, 1928 y Pututu (Puno) N° 28, 1930 
(Citados por Paul Rivet, 1953).

El rostro de Carlos Oquendo de Amat

Por muchos años el rostro de Carlos Oquendo de Amat, autor de "5 metros de poesía", fue confundido con el de otro personaje.

Nadie sabe como empezó la confusión, pero por varios años la cara de Oquendo, nacido en Puno 1905, difundida en blogs y webs fue la de un homónimo de un país vecino. Recién, gracias a una foto restaurada su verdadero rostro ha sido revelado. En la foto, publicada en internet el 2015 por el escritor Orlando Granda, y cuya copia le proporcionó el poeta Omar Aramayo, se ve al poeta muy joven asistiendo a una celebración posiblemente en Huancané, Puno en 1930. Por esos años era ya militante del Partido Comunista y había conocido la cárcel. Para entonces ya había publicado su famoso y único libro y pronto viajaría exiliado a Europa. 

"Tiene una cabeza obloga con los ojos cavernosos de la tuberculosis" nos dice Omar Aramayo, paisano de Oquendo y estudioso de su vida y obra, "pero muestra su característica alegría que se ve también en sus poesía.

"No se puede desligar a Oquendo de su militancia" señala José Luis Ayala, autor de "100 metros de poesía", biografía del poeta vanguardista, recordando que nuestro Premio Nobel Mario Vargas Llosa, en su discurso de recepción del Premio Rómulo Gallegos,  sólo hace referencia a su "camisa colorada" y llama al poeta soñador y brujo de la palabra. La vida de Oquendo sigue ofreciendo misterios por descubrir, no tanto en su poesía vanguardista la cual continua igue nutriendo los estantes con nuevos estudios, sino sobre todo en su vida y compromiso político.   

En uno de sus más conocidos poemas, "New York", Oquendo quiso reflejar una ciudad moderna, cosmopolita y siempre vital, señalando que allí "Nadie llegará a los 30 años". Como la ciudad de su poema, él permanece moderno y joven para siempre, aunque lo hayan enterrado en Guadarrama, España, en 1936 a los 31 años.