miércoles, 26 de junio de 2013

El vaso simbólico, de J.A. Encinas

Tomado de Museo
Gobernaba el imperio del Tahuantinsuyo el inca Viracocha. Más allá del Cusco, hacia el Sur vivían los Collas, pueblo aguerrido y audaz.
 
Desde los tiempos legendarios se sabía que los Collas habían venido del sur guerreando con todos los pobladores de las tierras por donde atravesaban. Por fin se establecieron en el Altiplano del Titicaca.

Muchos años tuvieron que pasar para que estas tribus dispersas pudieran unificarse y reconocer jefes más o menos valerosos.
 
En época de Viracocha, dos naciones se disputaban la hegemonía del Collao: Los Chucuito y los Atuncolla. A los primeros capitaneaba Cari, y a los segundo Sapana. Era una eterna y sangrienta lucha entres sus poderíos.

Los incas tuvieron noticias de esta discordia y, aprovechando de ella, trataron de conquistar el Collao. Lo antecesores de Viracocha ya habían intentado hacerlo, pero se estrellaron sus esfuerzos ante la resistencia de los Canas.

Viracocha era un hábil político. Después de vencer a los Canas en una sangrienta batalla en los campos de Ayaviri, invadió la tierra de los Collas, donde Cari y Sapana se disputaban el poder.

Cuando estos caudillos supieron de la invasión de los quechuas, cada cual quiso ponerse junto a Viracocha para concluir con el rival.
 
Pero mientras Viracocha se encontraba en camino, Cari venció a Sapana. Vencedor Cari, ofreció su amistad a Viraocha, quien llego a Chucuito un tanto descontento por el triunfo de Cari, porque como príncipe ambicioso y político, hubiera deseado que la lucha siguiese entre los dos caudillos, pues así la conquista habría sido más fácil y su hegemonía más absoluta,

Cari recibió a Viracocha en Chucuito, con grandes homenajes. Muchos fueron los días en que los Collas se regocijaron por la visita del inca venido de las comarcas del Norte.

Viracocha, temeroso y mucho más conocedor de la soberbia de los Collas, quiso sellar la amistad con Cari, ofreciéndole una de sus hijas.

Cari muy agradecido, respondió "que era viejo y cansado, que la casase con una mancebo, pues  había tantos que en cuanto a él, sería buen servidor y le tendría por señor y amigo y le serviría en la guerra". No se sabe si Viracocha accedió a esa demanda de Cari lo cierto es que mientras se encontraban en Chucuito grandes fueron los homenajes que se le tributaron.

Antes de separarse Viracocha y Cari hicieron el pleno homenaje a su amistad y a la confederación de los Collas y los Quechuas, realizando con tal motivo una gran fiesta.

Las mujeres, las más hermosas de la comarca, acudieron al pueblo de Chucuito. Grandes comparsas de bailes y de músicos las acompañaban. Los sacerdotes con sus vistosos trajes, se preparaban para sacrificar el llama, animal sagrado de los Collas.

Reunidos todos, comenzó la fiesta. Las mujeres llevaban un gran vaso de oro con vino. Se lo ofrecieron a beber al inca, quien después de haber bebido un gran rato, tomó el vaso y poniéndolo  sobre una piedra dijo "Este vaso que está aquí, que yo no lo mueva ni tu lo toques, en señal de ser cierto lo concertado"; y besando la tierra hicieron reverencia al Sol.

Y en medio de la música y del baile los sacerdotes llevaron este vaso simbólico de la amistad a los pueblos, a la cumbre de una colina próxima, Allí colocáronlo y, mientras no desapareciese, sería símbolo de Paz. Cuando dejara de brillar a la luz del Sol, entonces la guerra y el exterminio comenzarían.
 
(Cuento de José Antonio Encinas, tomado del "Cuento Puneño" de José Portugal Catacora)

miércoles, 19 de junio de 2013

El zorro en el cielo


Dibujo tomado de Cuento EBR

Consuelo Ramírez de Torres Luna

El zorro fue donde el cóndor y le dijo:
- Se que tu sabes ir al cielo y que hoy allí habrá fiesta, llévame.

El cóndor voló al cielo llevando al zorro a la fiesta.
En ella comieron mucho.
El cóndor se regresa a la tierra, dejando al zorro porque no quiso volver.

Luego el zorro llegó hasta una estrella, la que le dio alojamiento...Al día siguiente, le entregó un grano de cañihua (planta muy nutritiva que crece en las alturas) y le ordenó que dentro de una olla con agua lo hiciera hervir para su alimento.

El zorro comelón le preguntó:

Cómo vamos a comer dos de una sola cañihua? y cogiendo diez granos de un plato que allí había, los hizo hervir con agua...pero...oh prodigio! ...la olla comenzó a rebalsar cayendo la comida al suelo...

El zorro hambriento comía, lamiendo sin descanso, primero contento, después fatigado...y la cañihua seguía rebalsando y llenando ya la casa; cuando llegó la estrella colérica reprendió al desobediente zorro llamándole tragón.

Este se entristeció; tejió una soga con paja fuerte y amarrándosela a la cintura, rogó a la estrella para que le hiciera el favor de bajarlo a la tierra.

Ella lo bajó, más cuando faltaba diez varas para llegar al suelo, el zorro vio a un loro sobre un cerro y le grito:

-Lorito...lengua de papa, lengua de chuño ...yo te puedo matar...

El lorito volando cortó con su pico la soga de la que pendía el zorro y éste cayo gritando:
- ¡Extienda un colchón!...¡extiendan un colchón, que vengo desde el cielo!...

Nadie le oyó y el zorro se desplomó sobre las piedras, reventándosele la panza. De su vientre salieron millares de cañihuas, las que sembraron el altipampa...





(Consuelo Ramírez de Torres Luna, poeta, narradora y maestra puneña viuda de Alfonso Torres Luna. Tomado de "El Cuento Puneño" de José Portugal Catacora. Puno 1955).

miércoles, 12 de junio de 2013

Álbum Familiar 5

Matrimonio de Pepe Portugal y Yolanda Villalba


Pepe y Héctor: Carolinos


La familia en alegre carnaval en Puno


domingo, 9 de junio de 2013

El Cuento Puneño


"El Cuento Puneño". Compilación, Prólogo y Notas Bibliográficas de José Portugal Catacora. Carátula de Francisco Montoya Riquelme, Pórtico de Francisco Izquierdo Rios, Colofón de Eleazar Bustamante, Juicio Crítico de Luis Nieto. 500 páginas. Puno, 1955.

A principios de los años cincuenta, en una conversación entre Portugal Catacora y Francisco Izquierdo Ríos, éste último lamentaba que en Puno se hiciera sólo poesía, pero casi nada de narración. La respuesta a este comentario, fue el libro "El Cuento Puneño", en el cual Portugal Catacora hace desfilar, en medio millar de paginas, 106 cuentos de igual número de autores puneños.
En la presentación, dice Francisco Izquierdo Ríos:

“José Portugal Catacora es un admirable trabajador de la cultura en el ámbito legendario del Collao. ..De genuina extracción popular, con perfil indio aun en el físico, Portugal trae en el hondón de su alma el vivo mensaje telúrico y humano de las comarcas collavinas; sin estridencias, con esa callada tenacidad de los hombres aymaras que pueblan las tierras de altiplano…”,
El libro es propiamente una compilación y no una antología. Como señala Izquierdo Ríos, el mérito de la obra es presentar todo un panorama de la narrativa puneña, por lo cual no se puede reclamar un logro uniforme en todos sus textos. “Pero para el gusto más exigente –dice Izquierdo Ríos-  están las narraciones de Gamaliel Churata, de Emilio Romero, José Antonio Encinas, Federico More, Mateo Jaika (Víctor Enríquez), Ernesto More, Emilio Armaza, Eustaquio Kallata (Román Saavedra), Alejandro Peralta, Emilio Vásquez, Vladimiro Bermejo, César Guillermo Corzo, Lizandro Luna, Julián Palacios, José Portugal Catacora, Alfredo Macedo Arguedas y otros”.


Libro fundacional (1934)
del Cuento en Puno
Para elaborar el libro, Portugal Catacora recogió relatos de 8 libros de cuentos publicados, acudió a más de un centenar de revistas editadas en el departamento y a una quincena de libros inéditos de autores puneños. Un esfuerzo sin precedentes, que permitió contar con un texto amplio, a cuyo valor literario se suma también el sociológico, pues a través de las narraciones recogidas se puede conocer el panorama social del altiplano a fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.


En la introducción, el autor recuerda que el origen de la trayectoria cuentística en Puno se encuentra asociada al indigenismo, pasando por los grupos de literatos agrupados en "Bohemia Andina" y "Orkopata"; de éste último, varios de sus integrantes han sido notables  cuentistas y sus narraciones forman parte de “El Cuento Puneño”.
Si bien la recopilación se limita a la literatura escrita, en la introducción se señala que la literatura se encuentra también en la vida oral de las gentes, como las narraciones que emplean los maestros para enseñar a los niños y las que profusamente cultivan los pueblos aymara y quechua del altiplano. Más tarde, Portugal Catacora escribiría el libro “Literatura Oral del Altiplano” (1980), con mitos, fábulas, cuentos y bromas aymaras,  que no llegó a publicar y que completa el panorama literario del altiplano hasta la primera mitad del siglo pasado.


Luego de la “Antología de las Letras Puneñas” de Alfredo Macedo Arguedas (1949),  "El Cuento Puneño" fue por muchos años la más importante referencia sobre la narración en del altiplano, al que han seguido otros libros, propiamente selecciones, como “Antología del Cuento Puneño” de Samuel Frisancho Pineda (1980), “Antología de la Narrativa Puneña” (1980) de José Luis Ayala, “Antología Comentada de la Literatura Puneña” (2005) de Feliciano Padilla, “Literatura Puneña” (2008) de Percy Zaga  y “Beso de Lluvia” (2009) de José Luis Velásquez Garambel;  además de diversas e importantes antologías de poesía puneña.

Algunos cuentos incluidos en el libro:

"El vaso simbólico" de J.A. Encinas.
"El zorro en el cielo" de Consuelo Ramírez de Torres Luna.
"El Pucu Pucu y el Gallo" de Julian Palacios Ríos. 

sábado, 8 de junio de 2013

La Voz de Puno


Desde hace seis, aunque cambiando de nombre y emisora, "La Voz de Puno", difunde la música y cultura puneña en Lima y todo el país. Conducido por el reconocido promotor cultural e historiador de los puneños en Lima, Bruno Enriquez, este programa, que se difunde cada jueves a las 8:00 p.m. por Radio Victoria 780 AM, es una ventana abierta a los celajes musicales del lago Titicaca y los vientos andinos de Puno.

El programa tiene su blog http://lavozdepuno.blogspot.com/

En recientemente tuvo como invitada a la soprano Edith Ramos. Aquí, un video de esta gran cantante. 


jueves, 6 de junio de 2013

El Condor - Mallku Kunturi



(Del libro inédito de José Portugal Catacora "Personajes Folklóricos")
El Cóndor es una de las más grandes aves de la América del Sur. Vive entre las montañas de los Andes entre Colombia y la Tierra del Fuego. Tiene hasta un metro de alto, pero sus alas desplegadas pueden alcanzar más de tres metros de largo. Su cabeza lleva un potente pico, un cuello desnudo y rojo, cubierto a continuación de fino plumaje blanco a manera de un collar. Sus garras son potentes y sus ojos tienen una larga visibilidad, diríase que son telescopios vivos.
Los naturales le llaman Maycu Cunturi, que quiere decir Cóndor autoridad o Cóndor gobernante. Su vida es una de las más interesantes y originales, pintadas por la fabulación indígena que lo compara con todos los seres que gozan de las más extraordinarias cualidades; veces tiene la facultad de transformarse en hombre.

Cóndor y Llulli
Las fábulas legendarias cuentan que en lejanos tiempos existían dos aves enormemente grandes, que se disputaban la supremacía de los cielos. Entonces el dios Inti, pensado en actuar con justicia, los sometió a una serie de pruebas en trance de concurso, a fin de que el que saliera triunfante, sería considerado como el primero de todas las aves.
Aquellas aves eran Llulli y Cóndor. El Cóndor era como lo hemos dicho y Llulli era tan grande como el Cóndor, con la diferencia que tenia el cuerpo más ligero, cubierto de plumas tornasoladas, de manera que a veces reflejaba los siete colores del arco iris.

La primera prueba consistió en demostrar cual de los dos salvaría una distancia entre dos montes en el menor tiempo posible. Realizando la prueba, Llulli salvó la distancia fijada en menos tiempo que Cóndor, por tener el cuerpo más ligero.
La segunda prueba consistió en demostrar cuál de los dos permanecería volando en el aire el mayor tiempo posible. Ejecutada la prueba, esta vez salió vencedor el Cóndor.

La tercera prueba consistió en resistir la permanencia en el pico cubierto de nieve el mayor tiempo posible; es decir, cuál de los dos tendría un mayor tiempo de resistencia al frio. Comenzaron la prueba a la entrada del sol, antes de que cayera la noche. A cada hora se preguntaban si seguirían con vida y ambos respondían afirmativamente. Así transcurrió la noche glacial, lenta y pesadamente. Llegaron a las cuatro de la mañana, hora en que el frío se hace mas fuerte en el invierno. El primero en llamar fue Cóndor, pero Llulli apenas contestó. A la hora volvieron a preguntar, pero Llulli apenas respondió. Cuando llamó al rayar el alba del nuevo día Llulli dejo de responder, había vencido el Cóndor:

Entonces el dios Inti le dijo al Cóndor:
- Tú has ganado y cómete a Llulli, antes de que resucite con mi calor.

Obedeció el Cóndor, devorando el cuerpo helado de su contendor.

Pero al poco rato, del trasero del Cóndor salió una cantidad de pequeños Llullis a los que se había reducido el cuerpo gigantesco de Llulli.
Lulli - Patagonas giga peruviana (Llega a medir 18 c.m.)
Foto de https://www.facebook.com/LaRedSumaQuta
Y desde entonces el ave más poderosa de los andes es el Cóndor y los Llullis se convirtieron en picaflores, pequeñas aves que hoy abundan y que tienen otras virtudes como cuentan las leyendas.
 
OTRAS AVENTURA DE KUNTURI:
 
 
 
Ver también:  Lulli, el ave de la Paz

lunes, 3 de junio de 2013

Francisco Chukiwanka Ayulo

Francisco Chukiwanka Ayulo (1930)
Foto tomada de Descendientes de los Inkas

"Cuando los cañones íberos sembraban con el asombro la muerte en la plaza de Cajamarca, refiere Garcilazo, la indiada pavorida en empuje sobrehumano derribó uno de los parámetros y por ese vacío huyó: "Ese muro de granito tuvo más piedad que los españoles", escribió el cronista. No se diga lo mismo de la República".Francisco Chukiwanka Ayulo. "Pututo" Año I, N° 2. Set.-Nov. 1922.
(Del libro "Maestros Puneños del siglo XX" (2001) de José Portugal Catacora, extraemos esta semblanza del pionero del indigenismo peruano, quien identificado con su extracción quechua, cambio la grafía su apellido de Choquehuanca a Chukiwanka.) 

El doctor Francisco Chukiwanka Ayulo, el eminente prócer del indigenismo en el departamento de Puno, nació en la histórica villa de Pucará (Lampa), el 24 de julio de 1877. Fue descendiente de uno de los más grandes gobernantes del Imperio del Tahuantinsuyo, el inca Huayna Capac y relacionado con José Domingo Choquehuanca, el cantor epónimo del general Simón Bolívar al pie del peñón de Pucará.
Estudio primaria en la Escuela Elemental de Lampa y en el Colegio Mercantil de Arequipa, secundaria en el glorioso Colegio San Carlos de Puno y superior en la Universidad San Agustín de Arequipa.
Con Telésforo Catacora

En Puno se solidarizó con la actitud y pensamiento de Telésforo Catacora, quien aspiraba a promover a los indígenas del departamento contra los abusos del latifundismo y con él mantuvo relaciones hasta 1905 que Catacora murió prematuramente [1].
Dícese que Telésforo Catacora convenció a Chukiwanka para que ingresara a la Escuela Normal de Lima, de la que, como consecuencia de una huelga se retiró en 1905 y volvió a Arequipa para continuar estudios de Derecho. Si hubiera concluido la Normal, para lo que le faltaba solamente un año, hubiera llegado a ser un notable educador.
En la Universidad San Agustín de Arequipa fue presidente de la Asamblea de Estudiantes y desde allí publica la revista "La Tea" y posteriormente "Huajcha Cuya" o "Defensor del pobre", que empieza una vibrante campaña en favor de las comunidades indígenas. Aunque ya en el Colegio San Carlos había publicado pensamientos con fines semejantes.
En diciembre de 1908, opta el título de abogado presentando la tesis titulada "La Propiedad Indígena" que fue discutida por los jurados, pretextando que los indios no son civilizables. Pero Chukiwanka, puso el ejemplo de dos catedráticos de innegable ascendencia india [2].
Defensor del indio

Con su familia. Foto de  Descendientes de los Inkas
Ya con el título se dirigió a Lampa (Puno), donde defiende a los indígenas. En 1913 encuentra que  ningún abogado quería defender a los adventistas Manual Camacho y Fernando Sthal, que eran acusados por haber fundado escuelas en Platería. Chukiwanka tomó la defensa y lo hizo con éxito.
En 1912 el Obispo Valentín Ampuero, que visitaba la ciudad de Lampa, lo excomulga por sus ideas liberales, tomando como pretexto el que fuera al templo a servir de padrino de confirmación de un niño campesino. Lo que no hizo mella ni a su prestigio ni a su persona [3].
Pero al margen de la defensa de los indios, una de las obras de trascendental importancia que Chukiwanka Ayulo deja para la culturización del aborigen es el "Alfabeto Syentifico Qeshwa aymara" [4] con el que se podía escribir en aymara, quechua y castellano. El alfabeto es presentado por primera vez en la Revista de la Escuela Normal de Lima en 1914, cuyo Director Mac Knigth, lo acogió con entusiasmo porque él había estado como inspector de Educación en Puno, por tanto comprendía que no se podía culturizar al indio sin enseñarle a leer y escribir, pero precisamente en su lengua.
Ese alfabeto inspiró más tarde la creación del Instituto de las Lenguas Aborígenes, por Julián Palacios, Francisco Deza y Anselmo Molleapaza.
Indudablemente no se puede educar al indio sin que sepa leer y escribir a fin de que pueda nutrir su mente con la lectura de escritos que versen sobre sus derechos y sus ideales. Y esto fue percibido por Chukiwanka Ayulo.

En la Asociación Pro Indígena y con Rumimaqui

Como miembro de la Asociación Pro Indígena (1910-1916) con sede en la Capital, Chukiwanka Ayulo fustigó a los gamonales con verídicas denuncias, mante-niendo correspondencia nutrida con Dora Mayer y Pedro Zulen, representantes de esta institución nacional de defensa del indigenado [5].
Cuando el Coronel Teodomiro Gutiérrez llega Samán (1913), le proporciona la información que poseía acerca de los sufrimientos de los indios y más tarde cuando se erige en el famoso Rumi maqui, se convierte en su asesor juntamente con Vicente Mendoza Díaz y Mario Franco Inojosa en la rebelión de 1916 [6].
    
Con Rumi Maqui
Foto: "J.D. Choquehuanca" de A. Ramos Zambrano
En 1922 funda el periódico "El Pututo" desde el cual denuncia a los hacendados ese mismo año ejerce el profesorado de literatura y filosofía en el Colegio San Carlos, donde excepcionalmente revela su naturales dotes de maestro.
Luego será nombrado Fiscal de Madre de Dios, donde constata personalmente cómo eran tratados los selvicolas, que eran cruelmente explotados. Por su actitud y la influencia de una empresa explotadora, el Prefecto de Madre de Dios lo expulsa (1925). Aquel acto produjo una notable actitud de defensa de abogados de Puno y Arequipa [7].
Vuelve a su pueblo donde es nombrado Fiscal y el Club Cultural Humberto Luna lo declara maestro de la Juventud.

Compromiso político

En 1932 es apresado por comunista y se le mantiene como preso político en la prefectura de Puno. Había ingresado al partido comunista en 1929 [8].
En 1941, es promovido al cargo de Vocal de la Corte Superior de Puno y Madre e Dios. Y cuando se le solicita disertar sobre el Día del Maestro, pronuncia un discurso que levantó el interés de todo el pueblo por la misión del maestro. Aquél discurso fue comentado por el periodismo de la región y en Lima.
En 1947, el doctor Francisco Chukiwanka Ayulo, fue elegido Presidente de la Corte Superior de Puno. Y en 1952, dejó la magistratura por límite de edad  [9]. El 10 de agosto de 1957, fallece en su querida Lampa, en su sepelio se pronunciaron expresivos discursos.

Perfil paradigmático

El doctor Chukiwanka, fue hombre apacible, tranquilo y bondadoso en su trato personal; pero cuando hablaba su palabra brotaba de su mente como una verdadera tempestad que conmovía a su auditorio.
Su apariencia con vestiduras oscuras, despertaba siempre respeto y admiración. Su rostro ovalado y su cabeza cubierta de cabellos crecidos a manera de las melenas que usan los jóvenes ahora, se imponía en cualquier circunstancia.
Su pensamiento era claro, agudo y siempre revolucionario porque su mente encerraba un talento poco común entre los hombres de su tiempo.
Fue cordial amigo de las más grandes mentalidades de su tiempo en Lima Arequipa y Cusco; gozaba de la admiración de Gonzales Prada y Ricardo Palma en Lima, de Francisco Mostajo de Arequipa y Uriel García en Cusco, quienes le dedicaban esclarecidos conceptos por su conducta en defensa de las gentes de su raza.
 
Dr. Chukiwanka y José Portugal Catacora
Foto: "Mariátegui" de José Luis Ayala.
Hablaba muy poco, como el indio, pero cuando conversaba pensaba siempre con profundidad. A él no se le escuchaban palabras o pensamientos superficiales. Cuando no tenía nada importante que decir, prefería permanecer en silencio.

Entonces despertaba mayor admiración; pues su sola presencia suscitaba respeto en cualquier grupo o circunstancia. En las actuaciones no se le veía batir palmas a los oradores, sus manos permanecían tranquilas y cruzadas.
Francisco Chukiwanka Ayulo, si no se hubiera retirado del Magisterio, con Telésforo Catacora y José Antonio Encinas, pudieron haber sido los educadores que hubieran conducido la educación por caminos revolucionarios e incrementado la cultura nacional con realizaciones superiores, enalteciendo a su pueblo natal.

NOTAS
(Las siguientes notas han sido añadidas al texto original de Portugal Catacora, al igual que las fotografías)

[1] Telésforo Catacora fundó la Escuela de la Perfección (1903), para educar a los artesanos e indígenas de Puno. Chukiwanka conoció a Catacora en la secundaria del Colegio San Carlos (1894), pero no terminó allí la secundaria, sino en Arequipa, para luego, alrededor de 1900, ingresar a la Universidad San Agustín.  
[2] En la Universidad San Agustín es condiscípulo de Francisco Mostajo. Es elegido Presidente de la Asamblea Universitaria de Estudiantes en 1907, participando en la batalla por la reforma universaria y la reivindicación del indio. Desde la universidad mantienen correspondencia con Gonzales Prada que en carta del 11 de diciembre de 1907 lo felicita por sus actividades.(Ramos Zambrano, Augusto. 2012).
[3] El obispo mantenía rivalidad con Chukiwanka, ateo militante, desde que éste lo denunció por los sucesos de Platería. Como resultado de la excomunión, tuvo por algunos meses problemas para el ejercicio de su profesión, pero luego todo se normalizó. La noticia de su anacrónica excomunión se difundió nacional e internacionalmente; su amigo José de la Riva Agüero, le escribe diciendo "Como soy aficionado a lo pintoresco y a la resurrección de lo antiguo, le confieso que me ha encantado y hecho reir la exhumación de tan remotas y desusadas ceremonias... Hago votos muy fervientes porque...el fanatismo provinciano no le irrogue positivas molestias" (Ramos Zambrano, Augusto 2012) .
 [4] La primera versión del alfabeto se publicó en el número de julio de 1914 de la revista "Escuela Moderna". Luego en 1933 se publica en forma de folleto. En ambos casos se reconoce la participación de Julián Palacios con el aymara. El Alfabeto propone emplear la fonética del aymara y el quechua con la grafía  castellana. En ese sentido, aplicando su alfabeto en el texto, señala:
 “La enseñansa de los indíjenas en su lengwa materna qon su alfabeto syentifiqo bilingwe i asta trilingwe, impliqaría la enseñanza del mismo qastellano; pwes qe, en la époqa ajtwal, tal qomo se ablan aqellos idyomas, mas o menos el sinqwenta por syento de sus boqabularyos es tomado del qastellano, quyas palabras qonservarían su pronunsyasyon propia sin la dejenarasyon a qe estan sujetas oy, por falta prinsipalmente de su esqritura sin desquydar pwes el aprendisaje de qastellano, qe en syerto modo forma ya parte del Kechwa i del Aymara. Se abra dado al alma de los dweños naturales de esta tyerra el medyo más portentoso de qultura i perfejsyonamiento. No sabemos si así se abra resusitado a la libertad i a la sibilisasyon a todo un pweblo! i qyen sabe si asi la literatura propya de estos ermosos idyomas onomatopeyqos i ejspresibos de los matises más baryados del sentimyento i la ajsyon llegara a un grado de qultura que no podemos imaginar” ("Diccionario Científico Queshwa Aymara". Puno, 1933).
[5] Los representantes de la Asociación Pro Indígena en Puno eran designado mediante una circular formal. En la Circular N°18 del 10 de abril de 1910 figuran: Horacio H. Urteaga, Francisco Chuquihuanca Ayulo, José Antonio Encinas, José Marcos Frisancho, Gustavo Manrique, José Manuel Armaza, José Solórzano. La circular, firmada por Pedro Zulen, dice:
"El Comité Ejecutivo de la API, teniendo en cuenta la preocupación que siempre ha mostrado Ud por los intereses sociales de la raza indígena, ha acordado su nombramiento como delegado residente en Puno.
 La Asociación no sólo juzga que no esté tarde para comenzar la obra de reparación que como civilizados debemos a los aborígenes de nuestro suelo, víctimas desde la conquista de las más crueles expoliaciones y que debe velar porque sean efectivos los derechos que la constitución y las leyes les otorgaron; sino que tiene la firme convicción de que nuestra nacionalidad habrá conseguido establecerse sobre bases inconmovibles el día que el indio se incorpore a ella, conscientemente."
[6] Respecto al rol de Chukiwanka en el movimiento de Rumi maqui, dice Ramos Zambrano: "Las cartas manuscritas...prueban fehacientemente que Chukiwanka no sólo concocía los planes que Gutiérrez alimentaba para evitar a los indígenas del departamento de Puno, sino que los alentaba entusiastamente. Suponemos con fundamento que las respuestas que daba a Teodomiro Gutiérrez, eran de aprobación a los planes rebeldes del militar, ya que de lo contrario las relaciones epistolares se abrían cortado."
[7] Sobre este tema Mariátegui escribe: "El Dr. Chuquiwanca Ayulo, hombre de purísimos antecedentes y altísimos ideales expone en este documento que nos creemos en el deber de reproducir, el último episodio de su experiencia de funcionario judicial. Por sus denucuas contra una empresa omnipotente en Madre de Dios, Chuquiwanca Ayulo, defensor celoso de los indios, acabó por ser expulsado de esa región donde ejerca el cargo de agente fiscal Su heroica actuación debe ser reconocida por el país." Revista "Amauta".Enero de 1927. 
[8] El doctor Chukiwanka fue en su juventud anarquista, formando parte del partido Liberal en Arequipa, luego participó en la Asociación Pro Indígena(1910-1919) y en el Comité Central Pro Derecho Indígena Tahuantinsuyo. En 1927 forma parte del Grupo Resurgimiento, del Cusco.  En 1929 por influencia de su amigo J.C. Mariátegui se hizo socialista y más tarde Secretario del Partido Comunista en Puno. Desde su posición de intelectual participó en muchas de las protestas indígenas en Puno y, como abogado, asumió la defensa legal de sus reclamos.  
[9] Con motivo de su jubilación J.A. Encinas en carta publicada en el Diario Los Andes (23 de agosto de 1952) le dice: "Este hecho me da motivo para rendir el debido homenaje a tus virtudes cívicas ejercitadas a lo largo de tu noble y valiosa existencia. Has sido hombre de doctrina en la vida política; austero magistrado; maestro en a difícil tarea de dirigir la conciencia humana, limpiándola de las malezas que ofuscan la mente y perturba la serenidad del espíritu. En todo esto has demostrado valentía en la acción, lealtad a la idea, tolerancia y comprensión; muy lejos de tu persona han estado las pasiones subalternas, las odiosidades y mezquindades, impropias de quienes tienen elevado concepto de la conciencia humana".