viernes, 20 de mayo de 2016

Alfredo Torero Fernández de Cordova

Semblanza escrita por el Doctor Antonio Rengifo Balarezo
Alfredo Torero Fernández
(Huacho, Setiembre 1930-Valencia, Junio 2004)
Yo pensé que Alfredo iba a morirse rápidamente en el exilio consumido por la nostalgia. Debido a su profundo arraigo al Perú, al Perú quechuahablante.  Pero, Si se quedaba hubiera muerto masacrado en la prisión como les sucedió a tantos otros compatriotas.  Felizmente, para el pueblo quechua, no ha ocurrido ni lo uno ni lo otro. Alfredo sobrevive.  No he dicho felizmente para él; porque Alfredo, un hombre de principios, sabe arriesgar su vida por un ideal. 

Lo ayuda a sobrevivir la esperanza de retornar a la patria y su instinto de investigador. Una de las glorias del profesorado sanmarquino de quien Arguedas lo consideraba con autoridad para corregirle sus traducciones del quechua, continua investigando.

Anidé nueve años el deseo de visitarlo.  Lo encontré con su sonrisa de siempre, entre dulce y tímida; aumentado de peso (lo cual es positivo en él), con la permanente esperanza de retornar al país y la satisfacción de haber concluido de redactar un libro: 

Se ha resistido a aprender el idioma holandés –y con ello perder algunos privilegios- por que eso significaría para él, enraizarse y perder las esperanzas de retornar a su querido Perú.   Sin embargo, a nuestro eminente lingüista que ostenta los más altos grados académicos y que ha dictado cátedra e investigado en las principales universidades europeas, le espera una lóbrega prisión si retornara a su patria.  Aunque el regimen sanguinario y corrupto de Fujimori haya sido cambiado por el del presidente Toledo.  ¡Qué tal paradoja! Por decir lo menos.
 
Antonio Rengifo ante la tumba de Alfredo Torero
El gobierno holandes, prevenidamente, le ha proporcionado un bastón de ciego porque su visión está limitada.  Sin embargo, me esperó en la estación del tren de Amsterdam sin el bastón.  Y, ya en su casa, noté que usaba la computadora.  (¡Ese Alfredo, no se queda!)  Me dijo que la limitación de la visión es una secuela de la presión ocular y del tiempo que estuvo vendado en la Dirección contra el terrorismo en Lima.

Aun en condiciones adversas permanece inquebrantable, enhiesto a sus 71 años.  Se mantiene actualizado con lo que sucede en nuestra patria. Todo un día con su noche conversamos, sinópticamente, de todo; hasta de asuntos personales, íntimos.  (Sus amigos sabemos que es un insomne consumado). Dispuse únicamente de un día para visitarlo por razones ajenas a mi voluntad.

Alfredo es un ejemplo paradigmático de resiliencia.  Tiene un gran poder de recuperación y superar las limitaciones.  El ejemplo a la mano son los nueve años en el exilio.   No se arredra ante las empresas difíciles.  Lo que ha logrado le ha constado un gran esfuerzo.  Cuando los jóvenes con aspiraciones profesionales postergan la edad para el matrimonio, él se casa, tan igual como un obrero o un joven de barrio populoso sin aspiraciones universitarias.  Así como fue precoz escribiendo también lo fue para el matrimonio.  Asistía a la universidad de San Marcos llevando a su hijo (No había guardería infantil, ni ahora tampoco). Y trabaja en la Agencia France-Presse como periodista.
Alfredo Torero y Pablo Macera
en Bandurria, 1970

Paris y el puquina

Luego de concluir sus estudios de Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1950-1956) parte a París sin beca, con esposa y dos hijos pequeños.  Trabaja en Paris en la Agencia France Press. de 1961 a 1965.  Compañero de labores fue nuestro máximo cuentista Julio Ramón Rybeiro.  Simultáneamente estudia una Licenciatura de Letras, Universidad de París (Sorbona); 1960-1963. Y el Doctorado en Lingüística, en la misma universidad. 1963-1965  El enorme esfuerzo desplegado le produjo un surmenage... Sin embargo, obtuvo el título de Doctor en Lingüística, 1965, con la tesis: Le puquina, la troisième langue générale du Pérou bajo la dirección de André Martinet.(Grado convalidado en el Perú por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos).  Tal vez sea el primer huachano doctorado en la Sorbonna

A propósito del puquina, recuerdo que Alfredo fue el único que sabía descifrar unas frases que aparecían  en los murales de la iglesia de Andahuaylillas, Cuzco.  Haciendo uso de su conocimiento de lenguas extintas de la Costa Norte se divierte empleando la ironía y lo paradojal haciendo algunas tretas como si fuera un geniecillo travieso del bosque.  Así devela el origen nativo de determinados personajes de apellido:  Llontop, Kapsoli, etc. de pretendido ancestro europeo.

No solo conoce idiomas extintos precolombinos; sino etimología, historia del quechua y del español.  En ese sentido, es una autoridad para opinar sobre la correcta escritura de la palabra “Cuzco” que suscita encendidos debates; tal como ocurre con la escritura de “Mejico”.  Para Alfredo, se debe escribir con z, según me lo manifestó en una conversación coloquial. Si su opinión la hiciera pública, ocasionaría escozor en los cuzqueños antihispanistas.

Bautisterio de Andahuaylillas
Alfredo amerita por sus contribuciones en Congresos y publicaciones en nuestro país y en Europa un sillón en la Academia Peruana de la Lengua; aunque yo creo que a él no le interese tal cosa. De sus publicaciones referentes al quechua destaco el libro que apareció en primera edición en 1974 en Lima  y la segunda en 1980 en La Habana y que, además, desde hace años es edición agotada: El Quechua y la Historia Social Andina.  El libro se divide en dos partes.  La primera es para lingüistas; en donde emplea la jerga, la simbología  propia de especialistas.  (Por lo tanto, yo quedé fuera de juego). Y la segunda es una sabrosa crónica explicativa de los procesos sociales en donde se combina la etnohistoria, la arqueología y la geografía.  Está accesible a cualquier profano.  (Debemos aprender el método de exposición alfrediano).

Años después de concluidos sus estudios de antropología y lingüística en Lima y en París, aparece, en 1964, su primer artículo, "Los dialectos quechuas", en  la revista Anales Científicos de la Universidad Agraria.  Como lo ha dicho el mismo Alfredo:  condensaba ya en él unos veinte años de investigación.  Ahí aparece el primer mapa lingüístico del Perú. Ese artículo, realmente, sorprendió.  Es un artículo subversivo.   Dejemos que el mismo autor nos lo diga: Como en la época se tenía al quechua como el idioma extendido por los incas desde el Cuzco y al habla cuzqueña como la única 'pura'; y, en las conclusiones de mi artículo se sostenía, en cambio, que el quechua se había originado en la costa central, en torno a Lima, y que el habla cuzqueña era un dialecto tan 'puro' como el ancashino o el huanca, o cualquier otro.

Algunas veces los grandes descubrimientos o los aportes al conocimiento no aparecen bajo el formato de un libro.  Basta un artículo, como lo hizo Alfredo. O un simple folleto, como el médico rural inglés Eduardo Jenner trasmitió su trascendental descubrimiento, hace ya más de doscientoscincuenta años:  la vacuna contra la viruela).

Docencia en el Perú

La docencia en el Perú la ejerció en Lima, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos 1965-1992. Y en la Universidad Nacional Agraria La Molina, 1965-1972.

Fue un profesor agradable, carismático. Con influjo en el alumnado. Frecuentemente estaba rodeado de alumnos que luego devenían en amigos que frecuentaban su casa.  Era un maestro que al estilo peripatético, caminando o paseando, emanaba conocimientos. De esta manera, los estudiantes y amigos lo hemos disfrutado.  Al respecto, recuerdo que una vez invitó únicamente a Cecilia, mi esposa en ese entonces, y a mí a pasar la noche de Año Nuevo en casa de la arquéologa Ruth Shady, que en esa época era su pareja.  Luego de los abrazos y del brindis con un licor de jengibre (kión) que elaboraba su hermano Domingo; cuando Ruth y Cecilia se recostaron en los muebles para dormir, salimos los dos a caminar al parque del frente y amanecimos “conversando”; mejor dicho, yo solamente escuchaba y de vez en cuando lanzaba una pregunta.

Una vez le dije en broma:  ya se la clave explicativa de tu gusto por la universidad y de que aún no te retires..  Pues, he observado que cuando te encuentras rodeado de alumnas, el azul de tus ojos se intensifica.  A pesar que Alfredo responde al estereotipo del sabio distraído, su relación con las mujeres ha ocupado un lugar importante en su vida. Si bien, algunas mujeres le han causado desasosiego, en cambio, otras han sido sus hadas madrinas, lo han salvado de situaciones difíciles o le han dado apoyo emocional para sobrellevar los sinsabores de la vida.

Cuando anteriormente he dicho que es distraído me refiero específicamente a la dificultad que tenía ubicarse en el espacio urbano.  Una vez no recordaba en donde había dejado estacionado su carro.  Lo encontró luego de un día de búsqueda. Porque para otras cosas era “mosca”, como dicen ahora los muchachos.

Compromiso social

La participación de Alfredo en los movimientos sociales data desde su época de alumno secundario.  Fue cuando estudiaba becado e interno en el colegio Nacional Ntra. Señora de Guadalupe. Ahí participo en una huelga estudiantil que se transformó en una protesta política. Ya de profesor en la Universidad Agraria La Molina se adscribió a una protesta estudiantil por reformar la universidad lo que motivó un corto periodo en prisión.  Recuerdo que una vez lo fui a visitar.. En la cárcel era uno de los presos más respetados por los delincuentes.  Y no lo era por ser catedrático universitario ni por el motivo de su encarcelamiento; sino porque en el verano los presos permanecen con el torso desnudo y Alfredo en su barriga tenía las cicatrices de numerosos cortes.  No hacía mucho tiempo que lo habían operado de urgencia y le habían reducido el estómago por una peritonitis que se le presentó.

Ya había sido Vicerrector administrativo de la Universidad de San Marcos (1985-1990) cuando lo invite a mi casa en la Unidad Vecinal No. 3  También había invitado a Miguel Gutiérrez, novelista, y a Fernando Lecaros, sociólogo, historiador y editor.  Eran mis amigos más cercanos, pues don Emilio Choy ya había fallecido..  Pasado el tiempo, Fernando me dice que felizmente, yo he sido el único –de aquella reunión amical- que no ha pasado por la Dirección contra terrorismo (DIRCOTE).  Debe recordarse que Siendo vicerrector, Alfredo formó una comisión que asistiera a los alumnos sanmarquinos en prisión.

Fue crítico del Instituto Lingüístico de Verano, entidad evangelizadora yanqui,  asentado en la selva; la que fue expulsada por el Gobierno de las FF.AA. presidido por el General Velasco.  (Con el cambio de gobierno, fue restablecida).  Existe un lingüista peruano, patrocinado por Institutos norteamericanos, que se convirtió en el Salieri de Alfredo.  Cuando estuvo en una situación delicada, vulnerable, escribió un artículo en la revista Andina del Cuzco contra Alfredo.  En cambio el director de la revista publicó un artículo haciendo un balance del contenido de las publicaciones en ciencias sociales y, con calificativos extremistas, poco usual para nuestro el medio..  Es decir, no dejó títere con cabeza.  Alfredo fue respetado. Esta vez, por sus reconocidos méritos académicos.

Alfredo pertenece a la estirpe de  artistas, intelectuales y científicos que han hecho aportes a la humanidad y que a la vez han sido reprimidos por su sensibilidad social y temperamento.   Es el caso de nuestros paisanos Mariátegui y Vallejo y de los europeos: Rudolf Virchow, (1821-1902), patólogo, arqueólogo, antropólogo y epidemiólogo alemán, fundador de la patología celular. Autor de un informe clásico de la Salud Pública sobre la epidemia de tifus de 1848 en Silesia Alta, Prusia.  El físico francés Paul Langevin que desarrolló en 1905 una teoría sobre la variación con la temperatura de las propiedades magnéticas de las sustancias paramagnéticas basada en la estructura atómica de la materia. (Por si fuera poco, Paul le hizo sacar los pies del plato a la primera mujer que recibió el Nobel).  Norman Bethune, el médico canadiense que efectuó la primera transfusión de sangre fuera de la clínica, en el campo de batalla durante la guerra civil española. Bertolt Brecht (1898-1956), poeta, director teatral y dramaturgo alemán, cuyo tratamiento original y distanciado de los temas sociales y de los experimentos revolucionarios ha influido enormemente en la creación y en la producción teatrales modernas.  Podría parecer exagerado el parangón.  Pero no es así

Cuando Alfredo partió al exilio ya tenía un reconocimiento académico internacional.  Por tal motivo, y hasta época reciente, ha sido docente e investigador invitado de las universidades de Valladolid, Valencia y Salamanca, del Instituto Cervantes, Alcalá de Henares-Madrid, España.  Netherlands Institute for Advanced Study (NIAS), Wassemaar. Holanda.  Universidad de Bonn, Alemania.  Universidad de Leiden, Holanda.  Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), Francia.  Universidad de Paris V (René Descartes). Y otras...

El historiador Manuel Burga, ahora Rector de La Universidad de San Marcos, que conoce la labor desempeñada por Alfredo debe sentirse comprometido a promover un homenaje de reconocimiento al eminente lingüista en su alma mater.  (Antonio Rengifo Balarezo)


Nota. Los subtitulos y fotos han sido añanidos por el blog. En la actualidad el rector de San Marcos es la Doctora Antonia Castro Rodriguez,

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